miércoles, 27 de febrero de 2013

¿A qué temperatura hierve el agua?


Cualquier líquido hierve a la temperatura en la que su vapor saturado está a la misma presión que la del entorno.
El agua, a nivel del mar, hierve a 100ºC. A cero metros de altitud (en la playa) la presión es de una atmósfera (760mmHg), y a esta presión el agua hierve a esa temperatura. 
Pero ¿qué sucede si cogemos nuestro cazo, agua y fuego y empezamos a subir un monte? A medida que subimos vamos dejando debajo una parte de la atmósfera. Tenemos que soportar un peso menor sobre nuestras cabezas, pues la atmósfera, a 1.000 metros de altura, mide 1.000 metros menos... Menos peso encima es igual a menor presión atmosférica,luego la presión ya no es de una atmósfera si no menor. 
Y resulta que el vapor de agua alcanza esa presión menor a una temperatura menor, por lo que el agua comienza a hervir a una temperatura inferior. 
De esta manera, a 7.000 metros de altura el agua no hierve a 100ºC, sino a unos sorprendentes 71ºC.


Los amantes de la cocina seguramente ya sabréis que, para cocinar cualquier alimento, a nivel del mar necesitaremos poner menos agua e invertir menor tiempo que en alta montaña. A Cuanta más altitud nos pongamos a cocinar, más agua deberemos añadir a nuestro puchero, y más tiempo habremos de invertir para conseguir el mismo resultado.




También podemos preguntarnos qué ocurre en una olla a presión. ¿Por qué los alimentos se cocinan antes? Porque están a más presión, ¿no? Pues no, no es ésta la causa última. Al estar el líquido en un recipiente a mayor presión que la atmosférica, el agua no alcanza el punto de ebullición a los 100ºC, sino a una temperatura mayor. Por tanto estamos cocinando los alimentos en un agua a una temperatura de 130, 140 o 150ºC. Y esa temperatura es la que hace que los alimentos se cocinen antes. 

De hecho, el agua nunca llega a hervir dentro de una olla a presión. Si veis que borbotea agua entre las juntas de la olla esto se debe a que la estanqueidad no se ha mantenido, la presión ha disminuido, y el agua, por tanto, ha hervido. Por este motivo no se debe abrir una olla a presión hasta un tiempo después de que haya dejado de emitir vapor por la válvula. Si abrimos la olla, baja la presión súbitamente, con lo que todo el agua de su interior hierve al instante, saltando con violencia hacia el exterior.




En la siguiente gráfica se observa con claridad. En el eje vertical está la presión, en el horizontal la temperatura (en grados kelvin). Se distinguen tres zonas en la gráfica, la del agua en estado sólido, líquido y gaseoso. Si os vais a una presión de 1 atmósfera, veis que el cambio de estado sólido a líquido está en 0ºC y el cambio de estado líquido a gaseoso en 100ºC. Pero si ascendéis en la gráfica, aumentando la presión, el punto de ebullición se aleja hacia la derecha, aumentando la temperatura.








fuente

martes, 26 de febrero de 2013

Apócrifo




DRAE

apócrifo, fa. 

1. adj. Fabuloso, supuesto o fingido.
2. adj. Dicho de un libro atribuido a autor sagrado: Que no está, sin embargo, incluido en el canon de la Biblia.


Del latín apocryphus, y éste del griego ἀπόκρυφος (apokryphos) “oculto”, que a su vez deriva del verbo kryptein ‘ocultar’.

Apócrifo se usa hoy con el significado de ‘fabuloso’ o ‘falso' pero, en una época lejana, apócrifo significó oculto: algo alejado del conocimiento luminoso, claro y demostrable. 
Probablemente este término sea más conocido por haber sido el empleado para referirse a los libros atribuidos a autores sagrados que no han sido incluidos en la Biblia. Poco a poco esta acepción fue adquiriendo matices de fábula y fingimiento para consolidar su significado actual.

La acepción antigua surge de numerosos relatos acerca de la vida de Cristo y de sus apóstoles, que jamás fueron acogidos oficialmente por la Iglesia (aunque no son menos auténticos que las narraciones de los cuatro evangelistas del Nuevo Testamento), el veto de la Iglesia causó que, estos textos, tuvieran que permanecer ocultos durante muchos siglos. Hoy son conocidos apenas por los estudiosos de temas bíblicos, y aún se los denomina ‘evangelios apócrifos’.

La otra acepción más moderna comenzó a utilizarse en 1614, nueve años después de la publicación de Don Quijote de la Mancha, cuando apareció una nueva versión firmada por un ignoto Alonso Fernández de Avellaneda, probablemente un seudónimo. La obra fue designada El Quijote apócrifo, esta vez con el sentido de ‘falso’ y no de oculto.










Apócrifos




Fuente: Ricardo Soca.

lunes, 25 de febrero de 2013

Moraleja



DRAE

moraleja (De moral y -eja).
1. f. Lección o enseñanza que se deduce de un cuento, fábula, ejemplo, anécdota,etc.

El Corpus de Referencia del Español (CORDE) indica que la primera vez que se registra el uso de esta palabra es por parte de un autor anónimo en un proceso de la Inquisición que está registrado en el Archivo del Museo Canario. La falta de contexto en esta mención del corpus impide precisar la denotación con que el término fue empleado.

El caso siguiente, 118 años más tarde, fue extraído de Pedro Calderón de la Barca en su comedia Guárdate del agua mansa.

Don Toribio. Porque con la moraleja
del Agua mansa y su ejemplo,
dando principio a serviros,
fin a la comedia demos.

En 1679, en el Thesaurius linguae hispanae et latinae, de Baltasar Henríquez, la palabra es así definida en latín:

Moraleja. Sensus, significatio, aut notio moralis. (En traducción libre, sentido, significado o aun noción moral). Sacarla, ex aliqua re sensum moralem elicio, haurio, expromo. (Sentido moral que se extrae, que se saca de una historia)

En el primer diccionario de la Academia Española, conocido como "de Autoridades", moraleja se define como "doctrina o documento breve, que se infiere y saca de algún apólogo, o parábola", y se cita como ejemplo un caso de Calderón diferente al que aparece en el corpus:

Con cuyo raro suceso
sacando la moraleja
quede al mundo por ejemplo
que huvo una vez en el mundo
mujer, amor y secreto.

No cabe duda de que el que creó esta palabra, tal vez algún monje inquisidor, era una persona de cierta cultura, puesto que tomó el sufijo diminutivo -eja (derivado de su equivalente latino -iculus).
Moraleja se formó pues a partir de 'moral' y esta a partir del latín 'moralis' (moral), que a su vez provenía de 'mos, mores' (costumbres) con el sufijo mencionado.

Ver también moral


Fuente: Ricardo Soca.

sábado, 23 de febrero de 2013

A tontas y a locas



A tontas y a locas, según el Diccionario de la Real Academia Española, significa “hacer una cosa con desbaratamiento, sin orden ni concierto”. 
Es frase muy antigua, que se encuentra ya en Don Quijote, en los versos truncos de cabo roto, que dirige Urganda la Desconocida, en la parte poética preliminar de la novela. Por cierto que entonces Cervantes, jugando con el vocablo, emplea esta segunda imagen no sólo como expresión adverbial sino en su simple sentido, llamando tontas y locas a las doncellas que se entretenían en vanas locuras. 


Algo parecido pasa con la historieta atribuida al dramaturgo contemporáneo Jacinto Benavente, a quien, habiéndole propuesto unas damas que pronunciara una conferencia en un club femenino, allá por los años veinte de nuestro siglo, contestó que no le gustaba improvisar, hablar “a tontas y a locas”, jugando con el sentido literal y el sentido adverbial del vocablo. 

Sin embargo, hemos de añadir que esta anécdota, como tantas otras, ha sido atribuida a Jacinto Benavente un tanto a la ligera. Aunque sí es posible que se expresara tan sarcásticamente, es seguro que la frase no era suya. Efectivamente, el licenciado Juan de Robles en su primera parte de El culto sevillano, obra del siglo XVII, escribe, refiriéndose al fraile agustino fray Juan Farfán: “Convidáronle ciertas monjas para predicarles un sermón grave, dándole poco lugar de estudiar. Subióse al púlpito y escusóse de ello y remató la escusa diciendo:

 "Pero al fin, hoy predicaremos a tontas y a locas, como pudiéramos"

Éste debió de ser un chascarrillo bastante vulgar en los postreros años del siglo XVI puesto que se registraba también en los Diálogos de apacible entretenimiento de Gaspar Lucas Hidalgo (Barcelona, 1605). Y asimismo en Luis Quiñones de Benavente, en el siglo XVII, pues el personaje Cosme dice en su Entremés del soldado:

De aquestas palabras pocas
no os agraviéis, damas, no;
que ya se sabe que yo
lo digo a tontas y a locas.


viernes, 22 de febrero de 2013

Jeroglíficos IV


Nº 6

Nº 7





Solución de anteriores:


Nº 5. Y... ¿cómo es que tú, ahora conduces un Ferrari último modelo? .... (metro, sin r) meto - cola- primitiva. ME TOCÓ LA PRIMITIVA.

De las rencillas entre Cervantes y Lope de Vega...


D. Miguel de Cervantes Saavedra 1547-1616                                    D. Félix Lope de Vega y Carpio 1562-1635



Los dos mayores genios literarios del Siglo de Oro español, fueron amigos desde su juventud (aunque Cervantes fuera quince años mayor que Lope), amistad que duró muchos años, desde 1586, y durante la cual los dos literatos se profesaron admiración y respeto, prodigándose en públicos y notorios elogios mutuos, tanto de palabra como de pluma, tinta y papel. 
Se conocieron en casa del cómico Jerónimo Velázquez, calle de Lavapiés en Madrid, que Lope, un mujeriego empedernido, frecuentaba asiduamente, como enamorado de la hija de éste, Elena Osorio, y donde Cervantes acudía con la secreta esperanza de que Velázquez le pusiera en escena alguna comedia. Se conocieron y estimaron.


Ya en la Galatea (libro VI, Canto de Calíope) Cervantes saludaba su joven talento y Lope, a su vez, alaba a Cervantes en su Arcadia. Pero la publicación de El peregrino en su patria (1604) provocó la indignación de Cervantes. ¡Y había por qué! 
La portada de este libro llevaba un grabado historiado con el escudo de las diecinueve torres, de Bernardo del Carpió, con una estatua de la Envidia, y una leyenda en latín: 

"Quieras o no quieras, Envidia, Lope es o único o muy raro"

 Había también un retrato del jactancioso Lope y un soneto de Quevedo: 

La envidia su verdugo y su tormento
hace del nombre que cantando cobras,
y con tu gloria su martirio crece...

Cervantes conocía la ambición de Lope, su sed de gloria, pero tanta presunción y arrogancia no la pudo sufrir. Y le dirigió este soneto:

Hermano Lope, bórrame el soné-
de versos de Ariosto y Garcila-,
y la Biblia no tomes en la ma-,
pues nunca de la Biblia dices le-.
También me borrarás La Dragóme-
y un librillo que llaman del Arca-
con todo el Comediaje y Epita-,
y, por ser mora, quemarás la Angé-,
Sabe Dios mi intención con San Isi-;
mas quiéralo dejar por lo devo-.
Bórrame en su lugar El peregri-.
Y en cuatro leguas no me digas co-;
que supuesto que escribes boberi-,
las vendrán a entender cuatro nació-.
Ni acabes de escribir La Jerusa-;
bástale a la cuitada su traba-.

En el susodicho soneto, como se ve, Cervantes atacaba muy violentamente toda la obra no dramática de Lope. Éste quedó atónito. ¡ No podía creer a sus ojos!. Pero Lope que no temía a Cervantes, porque se sentía superior a él, muy vejado, se ofusca completamente, y le envía, desde Toledo, una carta donde se ve que el Fénix ha perdido todo control interior:

Yo que no sé de los, de li ni le-
ni sé si eres, Cervantes, co ni cu-;
sólo digo que es Lope Apolo, y tú
frisón de su carroza y puerco en pie.
Para que no escribieses, orden fue
del Cielo que mancases en Corfú;
hablaste, buey, pero dijiste mu.
¡Oh, mala quijotada que te dé!
¡Honra a Lope, potrilla, o guay de ti!,
que es sol, y si se enoja, lloverá;
y ese tu Don Quijote baladi
de culo en culo por el mundo va
vendiendo especias y azafrán romí,
y, al fin, en muladares parará.

La enemistad ya venía de antes cuando, previa a su aparición impresa en 1604, el Quijote se conoció en los medios de la Corte. Lope debió de tener conocimiento de ella, e hizo que estallara su odio contra Cervantes. 

En una carta (fechada el 14 de agosto de 1604) a un médico, amigo suyo, escribe: 

"De poetas, muchos están en ciernes para el año que viene; pero ninguno hay tan malo como Cervantes ni tan necio que alabe a Don Quijote". ¡Injusta e implacable apreciación ! Y no nos extrañamos entonces cuando leemos el soneto de Cervantes.

Lope, en La hermosura de Angélica (1602) hizo estampar su escudo de armas con 19 torres. "Llama Cervantes indiscretos a estos jeroglíficos del escudo que ostentaba Lope porque, al par que los lucía orgullosamente, estaba casado con doña Juana de Guardo, hija de Antonio de Guardo, un carnicero rico que solía tener a su cargo el abasto de las carnicerías y tablas francas de la Corte, por lo cual la presunción del blasonado yerno dio lugar a que Góngora jugara de los vocablos torres y torreznos en aquel tan lindo como desenfadado soneto:

Por tu vida, Lopillo, que me borres
las diez y nueve torres de tu escudo;
pues aunque tienes mucho viento, dudo
que tengas viento para tantas torres.
Por tu vida, Lopillo, que me borres
las diez y nueve torres del escudo,
porque, aunque todas son de viento, dudo
que tengas viento para tantas torres.
¡Válgante los de Arcadia! ¿No te corres
armar de un pavés noble a un pastor rudo?
¡Oh tronco de Micol, Nabal barbudo!
¡Oh brazos Leganeses y Vinorres!
No le dejéis en el blasón almena.
Vuelva a su oficio, y al rocín alado
en el teatro sáquele los reznos.
No fabrique más torres sobre arena,
si no es que ya, segunda vez casado,
nos quiere hacer torres los torreznos.

Lope, había ofendido también al joven poeta Luis de Góngora con multitud de sonetos, como éste que ahora os trascribo:


¿Qué captas, noturnal, en tus canciones,
Góngora bobo, con  crepusculallas,
si cuando anhelas más garcibolallas
las reptilizas más y subterpones?
Microcosmote Dios de inquiridiones,
y quieres te investiguen por medallas
como priscos, estigmas o antiguallas,
por desitinerar vates tirones.
Tu forasteridad es tan eximia,
que te ha de detractar el que te rumia,
pues ructas  viscerable cacoquimia,
farmacofolorando como numia,
si estomacabundancia das tan nimia,



Y Cervantes salió en defensa de Don Luis con un soneto que molestó, no poco, a Lope. En represalia, éste escribió otro que hirió profundamente a Cervantes. Y como el Quijote estaba listo para imprimirse, el genial Manco de Lepanto decidió contestar al Fenix de los ingenios con unos versos de cabo roto que invito al lector a leer y completar, seguro de que, con ellos, habrá de pasar un buen rato.

Pero, para entender su fondo, es preciso antes dar algunas pistas.

Urganda la desconocida, personaje de los libros de caballerías y mujer tenida por muy sabia. Era natural de Dinamarca y estaba enamorada de Amadis de Gaula, el mejor caballero del mundo, según ella, y a quien había regalado una lanza invencible.
Urganda tenía la virtud de transformarse en otros seres y, cuando lo hacía, se desconocía a sí misma. Y éste será el recurso que utilizará Cervantes para decirle a Lope las verdades del barquero en unas décimas truncas, firmadas por la propia Urganda:

Estos son algunos de esos versos truncos de cabo roto (versos incompletos o truncos, a los que le falta la última sílaba, la del cabo o final) que Cervantes escribe.

No te metas en dibu-, 
ni en saber vidas aje-,
que en lo que no va ni bie-
pasar de largo es cordu-.

Que suelen en caperu-
darles a los que grace-;
mas tú quémate las ce-
sólo en cobrar buena fa-;
que el que imprime neceda-
dalas a censo perpe-.


Advierte que es desati-,
siendo de vidrio el teja-,
tomar piedras en las ma-
para tirar al veci-.

Deja que el hombre de jui-
en las obras que compo-
se vaya con pies de plo-, 
que el saca a luz pape-
para entretener donce-,
escribe a tontas y a lo-.


Urganda la desconocida.


Lo más seguro es que la reacción de Lope fuera terrible. El genio de Cervantes había dado al Fénix una trapeada que pasaría a la historia en el libro más traducido e impreso de cuantos se hayan escrito, después de la Biblia. Oculto tras "la desconocida", Cervantes le dice a Lope que no se pase de listo, que los hombres de buen juicio no pierden el tiempo escribiendo a tontas y a locas, y que si no quiere perder su fama, deje de imprimir tonterías.














D. Luis de Gógora y Argote 1561-1627


---ooooo---

La anécdota tiene sus bemoles. Y también su moraleja para quienes escriben a tontas y a locas, que son muchos, y tiran piedras al tejado de los demás pensando que los demás van a quedarse quietos. Lo mismo que ayer, el mundo se guía por la opinión, y los juicios de valor pueden casi siempre más que la razón y la lógica. Claro que en los días de Cervantes no había diarios y, por tanto, las respuestas no eran inmediatas ni las polémicas que las opiniones suscitan alcanzaban la temperatura a la que llegan hoy. Pero no es menos verdad que, hoy como ayer, se usa el hígado con más frecuencia que la palabra serena y el ingenio.

Fuente

+ Otras polémicas literarias: Cervantes vs. Lope de Vega

http://www.educa.jcyl.es/educacyl/cm/gallery/Recursos%20Infinity/tematicas/webquijote/obra_libro7a.html


DON BELIANÍS DE GRECIA A DON QUIJOTE DE LA MANCHA
Soneto

Rompí, corté, abollé, y dije y hice
más que en el orbe caballero andante;
fui diestro, fui valiente, fui arrogante;
mil agravios vengué, cien mil deshice.
Hazañas di a la Fama que eternice;
fui comedido y regalado amante;
fue enano para mí todo gigante,
y al duelo en cualquier punto satisfice.
Tuve a mis pies postrada la Fortuna,
y trajo del copete mi cordura
a la calva Ocasión al estricote.
Más, aunque sobre el cuerno de la luna
siempre se vio encumbrada mi ventura,
tus proezas envidio, ¡oh gran Quijote!

jueves, 21 de febrero de 2013

Peregrino



La palabra 'peregrino' aparece por primera vez en nuestra lengua en los poemas de Berceo, en la primera mitad del siglo XIII, para denominar a los cristianos que viajaban a Roma o a Palestina para visitar los lugares sagrados, a veces como castigo autoimpuesto para pagar determinados pecados y otras veces para cumplir penas canónicas. De estos peregrinos surgirá posteriormente la idea de las Cruzadas, enviadas para reconquistar los lugares que los cristianos consideraban sagrados y que estaban en poder de pueblos de otras religiones.

El vocablo se originó en el latín, mediante la contracción de per- 'a través' yager 'tierra', 'campo', que dio lugar al adjetivo pereger 'viajero' y al adverbio peregre 'en el extranjero', el cual, a su vez, derivó a peregrinus 'extranjero' y peregrinatio 'viaje al exterior'. Al mismo tiempo que se incorporaba al español como peregrino, peregrinus pasó al francés como peligrim, que evolucionó hacia el moderno pélerin, y al inglés, primero como pilegrim y, actualmente, pilgrim.


Fuente: Ricardo Soca.

Jeroglíficos III

Nº 5






Solución de anteriores:


Nº 4. Los amigos de Abundio se reían de él, porque...  [Es - tubo - de - aloe vera - Neo (de matrix) - en - mayor k (la mayor de todas las kas) - y - vino blanco (no se bronceó) ] .... ESTUVO DE VERANEO EN MALLORCA Y VINO BLANCO.

miércoles, 20 de febrero de 2013

Nacimiento, vida y muerte de las estrellas

M 16. Los pilares de la creación.

 Nebulosa de la cabeza de caballo.


Las estrellas nacen en las nebulosas. Los átomos de hidrógeno, dispersos al azar por todo el universo, tienden a reunirse en grandes nubes de gas llamadas nebulosas. Con el tiempo se forman, en el seno de estas, pequeños grumos de materia que poco a poco crecen, aglutinándose por efecto de la gravedad. 
Tras miles de años, los átomos de hidrógeno se compactan tanto que comienzan a chocar unos con otros y a  moverse produciendo calor, el calor les hace vibrar aún más, aumentando violentamente la fricción entre ellos, hasta que llega un momento en que la presión y la temperatura se hacen tan elevadas que comienzan a fundirse unos con otros, produciendo un nuevo elemento: el helio. Es el inicio del nacimiento de una estrella.
Los nuevos átomos de helio se van acumulando en el núcleo central. Todo el gas de las capas externas de la estrella es empujado hacia dicho núcleo por la gravedad y, a la vez, la energía de la fusión en el núcleo empuja el gas hacia afuera, produciéndose así  una relación de equilibrio que se mantendrá mientras se va consumiendo todo el hidrógeno, mientras tanto aumenta el volumen de helio, durante un periodo que puede variar, en función de la masa estelar, entre dos o tres millones de años y cientos de miles de millones de años.

Las estrellas crecen y crecen hasta convertirse en gigantes rojas; hasta que el hidrógeno se acaba y cesa la energía de fusión que empujaba al gas hacia afuera. Llegados a este punto y dependiendo de la cantidad de gas acumulado antes del nacimiento de la estrella, el astro evolucionará de una forma u otra. 

Si la estrella tiene poca masa, comienza a quemar los átomos de helio acumulados en el núcleo y se va haciendo cada vez más densa, disminuyendo paulatinamente su tamaño por efecto de la gravedad. 
Cuando se agota el helio del núcleo, la estrella empieza a consumir el helio depositado en capas más externas, momento en el cual crece hasta el doble del tamaño que alcanzó en su etapa de gigante roja, e irradia un brillo que jamás había alcanzado antes de ese momento, lo que provoca que se consuma todo el combustible residual, hidrógeno y helio depositados en las capas externas. El hecho de quemar dos materiales distintos (hidrógeno y helio), en dos regiones diferentes de la estrella, inducirá una inestabilidad que dará lugar a pulsos térmicos que harán que la estrella pierda masa rápidamente, lo que dará lugar a la expulsión de sus capas exteriores en forma de nebulosa planetaria, el núcleo acabará convertido en una enana blanca que, con el tiempo, morirá. Es lo que le sucederá a nuestro astro rey, el Sol.


Gigante roja


Enana blanca

Sin embargo, si la estrella es significativamente más masiva (contiene entre diez y treinta veces la masa del Sol), cuando acabe su fase de gigante roja atravesará fases sucesivas de quemado: el helio generará carbono, que a su vez, al quemarse, producirá neón, y éste creará oxígeno, que dará lugar a silicio consecutivamente, hasta llegar al hierro. Al final de dicho proceso, la estrella acabará con una estructura interna similar a la de una cebolla, con diversas capas, cada una de una composición distinta y se habrá convertido en una supernova de colapso gravitatorio, con un núcleo de hierro compacto e hiperdenso que seguirá comprimiéndose y calentándose hasta que su masa sea demasiado grande y los electrones degenerados no sean capaces de detener el colapso, por lo que la densidad seguirá aumentando y terminará explotando irremisiblemente, dando lugar, en la mayoría de los casos, a una estrella de neutrones, que quizás se convierta en un pulsar.

Pulsar


Pero si la estrella era aún más masiva, entonces, tras explotar como supernova, dará lugar a una estrella de neutrones, tan másiva que terminará convirtiéndose en un Agujero Negro.









martes, 19 de febrero de 2013

El pretendido 'efecto fantasma del ADN'


A principios de los noventa del siglo XX, la Academia de Ciencias Rusas de Moscú anunció una sorprendente relación entre el ADN y las cualidades de la luz, medidas en fotones.
En un informe donde se describían estos primeros estudios, el doctor Vladimir Poponin hablaba de una serie de experimentos que parecían indicar que el ADN humano afectaba directamente al mundo físico a través de un nuevo campo que los conectaba. El doctor Poponin, reconocido como un gran experto en el campo de la biología cuántica, estaba prestando temporalmente sus servicios por un acuerdo entre entidades para una institución de investigación estadounidense cuando se realizaron esta serie de experimentos. 


Los experimentos comenzaron con la medición en un entorno controlado de los patrones de luz al vacío. Cuando se hubo extraído todo el aire de una cámara especialmente diseñada, los patrones de las partículas de luz y el espacio entre ellas siguió una distribución al azar, tal como se esperaba. 


Estos patrones fueron doblemente revisados y registrados, para ser utilizados como referencia en la siguiente parte del experimento.
La primera sorpresa llegó cuando se colocaron muestras físicas de ADN dentro de la cámara. En presencia del material genético, cambió el espacio y los patrones de las partículas de luz. En lugar del patrón disperso que habían observado con anterioridad, las partículas de luz empezaron a crear un nuevo patrón que se asemejaba a la cresta y al seno de una ola suave. 


El ADN influía claramente en los fotones, como si a través de una fuerza invisible les diera la forma regular de una ola. 
La siguiente sorpresa vino cuando los investigadores sacaron el ADN de la cámara. Estaban convencidos de que las partículas de luz retornarían a su estado original de distribución fortuita, pero sucedió algo inesperado. Los patrones eran muy distintos a los que habían observado antes de introducir el ADN. 




En sus propias palabras, Poponin describió que la luz se comportaba de un modo «sorprendente y contra intuitivo».
Tras revisar los instrumentos y repetir los experimentos, los investigadores se enfrentaron a tener que hallar una explicación para lo que habían visto: 
Al no estar el ADN, ¿qué era lo que afectaba a las partículas de luz? ¿Había dejado el ADN alguna una fuerza residual de algún tipo, que persistía mucho después de que el material biológico hubiera desaparecido? Poponin escribió que, él y los demás investigadores se vieron «obligados a aceptar la hipótesis de trabajo de que, se había excitado alguna nueva estructura de campo». 

Para hacer hincapié en que el efecto estaba relacionado con la molécula física del ADN, el nuevo fenómeno fue bautizado como el «efecto fantasma del ADN».

Diferentes puntos de vista:

- DISCOVERY DSALUD: Las palabras pueden modificar el ADN.
- Las peripecias del ADN y los locos fotones.
- E.P.ADN
- LA MATRIZ DE LA VIDA.

lunes, 18 de febrero de 2013

Jeroglíficos II

Nº 4





Solución de anteriores:


Nº 1. ¿Qué estás estudiando? (Símbolo mat.) Fi- (Nota musical) si - (letra K) ca  (Letra l) ele - mental. 
FÍSICA ELEMENTAL.
Nº 2. ¿Qué hace la abuela para entretenerse? (Formula Óxido de Calcio) Cal - (Letra z) ceta.
CALCETA.
Nº 3. ¿De dónde dices que eres?. (Alí babá) Ali - (Perro) Can - (Infusión Té) te.
ALICANTE.



ADN. GENES.



ESTRUCTURA Y CÓDIGO DEL ADN http://youtu.be/RjyzsHXL3Ew


El ácido desoxirribonucleico, frecuentemente abreviado como ADN, es un ácido nucleico que contiene instrucciones genéticas usadas en el desarrollo y funcionamiento de todos los organismos vivos conocidos y algunos virus, y es responsable de su transmisión hereditaria. El papel principal de la molécula de ADN es el almacenamiento a largo plazo de información. Muchas veces, el ADN es comparado con un plano o una receta, o un código, ya que contiene las instrucciones necesarias para construir otros componentes de las células, como las proteínas y las moléculas de ARN. Los segmentos de ADN que llevan esta información genética son llamados genes, pero las otras secuencias de ADN tienen propósitos estructurales o toman parte en la regulación del uso de esta información genética. 

Desde el punto de vista químico, el ADN es un polímero de nucleótidos, es decir, un polinucleótido. Un polímero es un compuesto formado por muchas unidades simples conectadas entre sí, como si fuera un largo tren formado por vagones. En el ADN, cada vagón es un nucleótido, y cada nucleótido, a su vez, está formado por un azúcar (la desoxirribosa), una base nitrogenada (que puede ser adenina→A, timina→T, citosina→C o guanina→G) y un grupo fosfato que actúa como enganche de cada vagón con el siguiente. 



Lo que distingue a un vagón (nucleótido) de otro es, entonces, la base nitrogenada. Y por ello la secuencia del ADN se especifica nombrando sólo la secuencia de sus bases. La disposición secuencial de estas cuatro bases a lo largo de la cadena (el ordenamiento de los cuatro tipos de vagones a lo largo de todo el tren) es la que codifica la información genética. Por ejemplo, una secuencia de ADN puede ser ATGCTAGATCGC. En los organismos vivos, el ADN se presenta como una doble cadena de nucleótidos, en la que las dos hebras están unidas entre sí por unas conexiones denominadas puentes de hidrógeno. Para que la información que contiene el ADN pueda ser utilizada por la maquinaria celular, debe copiarse en primer lugar en unos trenes de nucleótidos, más cortos y con unas unidades diferentes, llamados ARN. 


Las moléculas de ARN se copian exactamente del ADN mediante un proceso denominado transcripción. Una vez procesadas en el núcleo celular, las moléculas de ARN pueden salir al citoplasma para su utilización posterior.

La información contenida en el ARN se interpreta usando el código genético, que especifica la secuencia de los aminoácidos de las proteínas, según una correspondencia de un triplete de nucleótidos (codón) para cada aminoácido. 

Esto es, la información genética (esencialmente: qué proteínas se van a producir en cada momento del ciclo de vida de una célula) se halla codificada en las secuencias de nucleótidos del ADN y debe traducirse para poder funcionar. Tal traducción se realiza usando el código genético a modo de diccionario. El diccionario “secuencia de nucleótido-secuencia de aminoácidos” permite el ensamblado de largas cadenas de aminoácidos (las proteínas) en el citoplasma de la célula. Por ejemplo, en el caso de la secuencia de ADN indicada antes (ATGCTAGATCGC…), el ARN polimerasa utilizaría como molde la cadena complementaria de dicha secuencia de ADN (que sería TAC-GAT-CTA-GCG-…) para transcribir una molécula de ARN que se leería AUG-CUA-GAU-CGC-. El ARN resultante, utilizando el código genético, se traduciría como la secuencia de aminoácidos metionina-leucina-ácido aspártico-arginina-.. 



Las secuencias de ADN que constituyen la unidad fundamental, física y funcional, de la herencia se denominan genes. Cada gen contiene una parte que se transcribe a ARN y otra que se encarga de definir cuándo y dónde deben expresarse. La información contenida en los genes (genética) se emplea para generar ARN y proteínas, que son los componentes básicos de las células, los “ladrillos” que se utilizan para la construcción de los orgánulos celulares, entre otras funciones. Dentro de las células, el ADN está organizado en estructuras llamadas cromosomas que, durante el ciclo celular, se duplican antes de que la célula se divida. Los organismos eucariotas (por ejemplo, animales, plantas, y hongos) almacenan la mayor parte de su ADN dentro del núcleo celular y una mínima parte en elementos celulares llamados mitocondrias, y en los plastos y los centros organizadores de microtúbulos o centríolos, en caso de tenerlos. Los organismos procariotas (bacterias y arqueas) lo almacenan en el citoplasma de la célula, y, por último, los virus ADN lo hacen en el interior de la cápsida de naturaleza proteica.
















Fuente








HERENCIA Y CÓDIGO EPIGENÉTICO

sábado, 16 de febrero de 2013

Armarse la marimorena



Armarse la marimorena: Describe una gran algarabía, o, mucho alboroto, con disputas, reyertas, voces y golpes. Es común explicar esta expresión de acuerdo con la pretendida historia de una mesonera llamada María, o María Morena. Tabernera de fuerte carácter, regañona y amiga de pendencias. 

Esta historia sugiere que a mediados del siglo XVI había una taberna en Madrid regentada por esta mujer y su esposo, un tal Alonso de Zayas. Estos mesoneros guardaban el mejor vino para sus clientes distinguidos y ofrecían el de menos calidad al vulgo. En cierta ocasión parece que los clientes se enfadaron y quisieron probar el vino bueno, a lo que la fornida mesonera se negó en redondo. María Morena era una mujer de armas tomar, de las que no se recataban a la hora de llamar la atención o montar un follón a aquellos clientes que pretendían marcharse sin pagar o habían bebido más de la cuenta; por lo que su fama la precedió, llegando hasta nuestros días la famosa expresión“se armó o armarse la marimorena” como sinónimo de riña o bronca. La disputa fue tan fenomenal que no quedó mesa sana ni silla en que sentarse, y los golpes y las puñadas se repartieron con tanto ímpetu que sólo la llegada de los alguaciles pudo disolver la cuestión. La fama de aquella trifulca prosperó y por esta razón se habla hoy de esta mesonera. 

Ahora bien, a la mayoría de las taberneras y venteras de aquella época se las llamaba María, (como Maritornes) y es el nombre tópico de las mozas de las posadas, también acostumbradas al trasiego de huéspedes y viajeros, estas mozas (asturianas, muchas veces) solían envolverse en disputas y querellas con los hombres cargados de vino y con pocos escrúpulos. La expresión, por tanto, bien puede hacer referencia a la esposa de Alonso de Zayas, o a cualquier otra, dado que Marías eran todas o casi todas las taberneras, y “morena” es la forma típica de llamar a una moza española.

José Mª de Zuaznávar, en un folleto de 1834 que comentaba las causas judiciales de la capital, cuenta que"había entre ellas algunas curiosas, como la formada el año 1579 contra Alonso de Zayas y Mari Morena, su mujer, tabernera de corte, por tener en su casa cueros de vinos y no quererlos vender".
Según Zuaznávar, "es muy verosímil que el nombre y apellido de esta mujer encausada, su clase y la calidad de su culpa, hubiesen dado origen desde el año 1579 a la expresión, hoy muy usual, de marimorena por pendencia".

Clemencín, comentarista de "El Quijote", parece coincidir en esta opinión cuando afirma que "hay quien atribuye el origen de esta voz a las quimeras que antiguamente excitó una María Morena, tabernera de Madrid, y dieron origen a ruidosos procesos judiciales, que se guardaban, según se dice, en el archivo de la Sala de Alcaldes de Casa y Corte".

viernes, 15 de febrero de 2013

Jeroglíficos I

Unos cuantos jeroglíficos que he realizado utilizando GNU Image Manipulation Program y una pequeña dosis de imaginación...  Espero que os gusten.





jueves, 14 de febrero de 2013

Crucigrama

Hoy quiero regalaros este simpático crucigrama, creado por mi, para vuestro solaz.

 De ministros, dirigentes populares y otras hierbas.




HORIZONTALES
1.- Oxigeno * Al revés, en Andalucía, color oscuro de la piel que tira a negro (miembro del gobierno) * Cincuenta. 
2.- Al revés, sustancia viscosa, amarillenta y muy dulce * Casa de huéspedes. Puesta suavemente (miembro del gobierno). 
3.- Rezar * Reverenciad con sumo honor. 
4.- Estés en combustión * Vocal * Consonante * Vocal. 
5.- Tres catorce * (En Puerto Rico) autoestop. Plural (político famoso). * Vocal * Fósforo. 
6.- Hacer servir una cosa para algo * Pronombre personal, plural. 
7.- Gastad del todo * Al revés, capital europea. 
8.- Moneda romana antigua * conjunción copulativa * Azufre * Al revés, ave carnívora de la familia de los Córvidos, de plumaje negro y pico corvo. 
9.- Punto cardinal * Masas de agua salada * Quinientos. 
10.- Al revés, espacio de tiempo, especialmente cuando es corto (exministro) * En plural, conjunto de partículas desagregadas de las rocas silíceas acumuladas en las orillas del mar o de los ríos (dirigente político). 
11.- Ora * Consonante * Interjección que se usa repetida para significar golpes de llamada * Punto cardinal. 
12.-Vocal * Consonante * En plural, especie de cerezo, del que puede distinguirse por ser las hojas más pequeñas y el fruto más redondo y comúnmente ácido (miembro del gobierno). 
13.- Hiciese surcos en la tierra * Vocal * Nombre de letra. 
14.- Altar * Al revés, hombre que guarda, guía y apacienta el ganado, especialmente el de ovejas (miembro del gobierno). 
15.- Interjección usada para indicar burla * Al revés, síncopa gramatical de terreno áureo muy elevado (miembro del gobierno). 
16.- Aumentativo de galán airoso (miembro del gobierno) * Uranio. 
17.- Al revés, pronombre personal * Cien * Árbol de América, de la familia de las Esterculiáceas, de tronco liso de cinco a ocho metros de altura, hojas alternas, lustrosas, lisas, duras y aovadas, flores pequeñas, amarillas y encarnadas. 
VERTICALES: 
1.- Al revés, nombre propio masculino * Vocal * La hermana Ia, o ciudad de la C.A. de Castilla y León * En química, sufijo para designar hidrocarburos saturados. 
2.- Al revés, (con ‘a’ delante), alimoche, abanto (política y noble consorte) * Nombre de letra * Hendió, partió o abrió + conjunción copulativa (gobernante). 
3.- Al revés, donáis * Señal de socorro * (Sin la m) machacar el hierro cuando está caliente (bigotes de botella) * Quinientos. 
4.- Al revés, cubrirme * Masa de agua salada * Al revés, cantas como una rana. 
5.- Consonante * Monja encargada de custodiar niños o jóvenes y de cuidar de su crianza y educación (gobernante) * Nombre de letra * Al revés, voz militar. 
6.- Escuela Politécnica Andaluza * Consonante * Quinientos * Al revés, hacer servir una cosa para algo * Al revés, impresión que los efluvios producen en el olfato. 
7.- Marchase el auto * Esencia o naturaleza * Vocal * Al revés, de gran estatura. 
8.- Mamífero carnívoro plantígrado * Pronombre personal neutro * -Al revés, quienes cantan. 
9.- Planta de la familia Arecaceae que crece en regiones áridas y secas cercanas al litoral mediterraneo (miembro del gobierno) * Otorgan * Cuerda gruesa de esparto. 
10.- Dona * Carne hecha comestible por acción directa del fuego * Al revés, quito la vida, acabo con alguien (miembro del gobierno) * Cien. 
11.- Al revés, abreviatura de la razón trigonométrica entre el cateto adyacente de un ángulo agudo y su hipotenusa, y palanca que pone en movimiento un mecanismo oprimiéndola con el pie (política) * Al revés, balanzas * Vocal.



solución

martes, 12 de febrero de 2013

Beneficios del ajedrez




A los amantes de juegos de estrategia en general seguro que les ha gustado, al menos en algún momento de su vida, jugar al famoso y antiguo juego del ajedrez, un juego de mesa presente hasta en los más antiguos imperios, que ha llegado a causar o parar guerras gracias a sus partidas, o que ha protagonizado películas o cuentos.

Pero, además de todas estas curiosidades, el ajedrez tiene un gran potencial como beneficio para nuestro cerebro. Hablaremos de 7 de esos beneficios:

1. Nuevas conexiones neuronales:

En realidad hablar de este beneficio es hacer trampa, ya que muchos procesos de nuestra vida crean dendritas o conexiones neuronales, como realizar algún proceso de manera repetida (aprender un idioma, o estudiar cualquier cosa determinada), ya que necesitamos estas nuevas conexiones para que nuestro pensamiento sea más rápido y eficaz. Pero, eso sí, el ajedrez es uno de estas situaciones que ayuda a que nuestro cerebro se “conecte” mejor.

2. Usar ambos hemisferios cerebrales:

Un juego de estrategia como el ajedrez es bastante completo a nivel cerebral. Por una parte, necesitamos usar el hemisferio izquierdo para reconocer los objetos (piezas), y por otra, el hemisferio derecho nos ayudará a reconocer los patrones o jugadas a realizar. Así pues, con el tiempo y la práctica, el ajedrez nos puede ayudar a usar de forma más eficaz los dos hemisferios, al ir aprendiendo poco a poco las diferentes reglas y tácticas a usar.

3. Prevenir el Alzheimer:

Según un estudio realizado por el Colegio de Medicina de Albert Einstein con 488 personas, jugar al ajedrez estimula la función cerebral, disminuyendo así el riesgo de padecer demencia y combatiendo los síntomas de esta, de la misma forma que puede evitar la depresión y la ansiedad. Teniendo en cuenta que estas enfermedades se producen por una alteración o deterioro de nuestra función cerebral, si mantenemos a nuestro preciado órgano ocupado y activo, es normal que consigamos estos beneficios.

4. Ayuda para combatir la Esquizofrenia:

Siguiendo con enfermedades cerebrales, el ajedrez también ayuda aquí. Según un estudio realizado por el Centro de Neurociencia Cognitiva de Lyon, Francia,los pacientes esquizofrénicos que jugaban al ajedrez de forma diaria mostraban un estado de mejoría mostrando mejor atención, planificación, razonamiento e incluso acababan jugando de forma diaria aunque el estudio hubiera acabado.

5. Mejora el razonamiento y la resolución de problemas de los niños:

Normalmente, la gente que juega al ajedrez aprende a jugar de pequeños. Y, realmente es el mejor momento, ya que según las investigaciones al respecto, el ajedrez mejora el pensamiento y la resolución de problemas de un niño, la lectura, y los resultados matemáticos.

6. Aumenta la autoestima:

El juego del ajedrez, como otros juegos de estrategia o mentales, sueles ir por tu cuenta y darle mucho al coco. Si pierdes, puedes buscar tus errores y analizar dónde has fallado, por qué no has ganado, y poner más voluntad y fuerza mental a la próxima vez. Juegas solo, y todo te lo tienes que decir tu mismo. Reproducir tus propias jugadas para analizarlas aumentará la confianza en ti mismo para el próximo intento.

7. Ayuda en terapia y rehabilitación:

De la misma forma que los últimos estudios demuestran que los videojuegos pueden ser muy útiles para la terapia con pacientes que han sufrido un ataque cerebrovascular, el ajedrez también puede servir para ello. Incluso se puede usar en terapia para individuos con autismo o discapacidades varias. Mover las piezas por el tablero puede ayudar como terapia motora, mientras que contribuye a realizar un esfuerzo mental extra y provoca un aumento de la concentración, incluso llegando a relajar a los pacientes, cosa que beneficiaría a los que sufren ansiedad sin ir muy lejos.

Fuente:  Roberto Mendez http://www.medciencia.com

Llama



Los antecedentes más remotos de esta palabra los hallamos en la raíz bhel-, que en las lenguas prehistóricas de los pueblos indoeuropeos, unos veinticinco siglos antes de nuestra era, significaba "brillar o quemar".Esta raíz subsistió en palabras del griego clásico, como phlegein 'encender', 'quemar', y en el sustantivo phlox, phlogos 'llama', 'fuego' o 'lengua de fuego que produce luz y calor', de cuyo acusativo singular (phloga) se formó en el griego medieval la palabra con la cual los griegos siguen designando hasta hoy la llama olímpica: flogha. 

Phlox se encuentra en las obras de Homero: en la Ilíada con el significado de "fuego centelleante" y en la Odisea con el de "fuego divino". En el siglo V antes de nuestra era, llamado el siglo de oro de Atenas, tanto Píndaro como los tres grandes dramaturgos helénicos Sófocles, Eurípides y Esquilo denominaron phlox al "relámpago-trueno" lanzado por Zeus y también, metafóricamente, a "la pasión". 

Phlegein llegó al latín convertida en fulgeo 'quemar', 'brillar', 'relampaguear', que dio origen a flamma 'llama', 'fuego'. Este término latino derivó en castellano a llama, palabra que está registrada en nuestra lengua desde el siglo XIII. 

La voz latina flama dio nacimiento a muchas otras palabras castellanas, tales como flama, flameante y flamear. Obviamente, esta palabra no guarda relación con el nombre del rumiante andino de ese nombre; en esa caso, se trata de otro vocablo, con etimología quechua.

Fuente: Ricardo Soca.