viernes, 26 de julio de 2013

Teselas de Penrose

La tesela es una pequeña pieza de piedra, terracota o vidrio coloreado, que se utiliza para confeccionar un mosaico. La palabra proviene del latín tessella que, a su vez, procede del término griego τεσσερες.

Casi desde que el hombre comenzó a construir con sus manos y a realizar construcciones duraderas, uno de los aspectos que más ha cuidado ha sido el de unir elementos para teselar de la forma más eficiente posible el plano. Hay muchos restos que nos indican la perfección que se buscaba en ese trabajo. 
Por ejemplo, las calzadas romanas construidas uniendo piezas que ajustaban de forma que no hubiesen resquicios para que una pata de un caballo o una rueda pudiesen sufrir percances, y que hoy en día siguen permitiendo su paso sin dificultad. 


O esos trabajos más elaborados como son los mosaicos en los que el objetivo era unir una serie de piezas para conseguir cubrir un plano con unos vistosos y originales dibujos. 

Poco a poco los mosaicos fueron convirtiéndose en la unión perfecta de piezas que se pudieran repetir de forma periódica y los científicos y artistas comenzaron a estudiar todas las posibilidades de rellenar el plano. Así, los artistas árabes llegaron a utilizar todos los grupos cristalográficos posibles en las paredes de la Alhambra.

Una de las personas que más ha estudiado la forma de recubrir el plano, ha sido el ilustre matemático y físico inglés Sir Roger Penrose (Reino Unido, 1931). Es profesor emérito de la Universidad de Oxford y recibió en 1994 el título de Sir. Es miembro de la Royal Society de Londres. Y en 1988 se le concedió el Premio Wolf de física junto con Stephen Hawking.



Gran aficionado a las paradojas y a los rompecabezas, trabó amistad en 1954 con el pintor M. C. Escher y a partir de su relación Penrose se interesó por las figuras imposibles, creando por ejemplo el triángulo imposible o tribarra, y los recubrimientos del plano.


Triángulo imposible


La imposibilidad no puede localizarse en la figura; pese a todo, puede definirse en términos matemáticos precisos como una abstracción de las reglas de encolado subyacentes a su construcción. 
     


La imposibilidad no puede localizarse en ningún lugar específico de la figura.
  


A Penrose se deben mosaicos de muy diverso tipo, por ejemplo, creó lo que se conoce como “carretilla de Penrose” que podemos ver en la Figura 17 o los llamados “Pollos de Penrose”, en la Figura 18, formado por dos piezas que recubren el plano de forma aperiódica. 




A mediados de los años 70 del pasado siglo, Penrose construyó un conjunto de seis teselas2 partiendo de tres pentágonos regulares, un rombo, una estrella de cinco puntas y una media estrella, a los que modificó con entrantes y salientes para que pudieran engarzar correctamente. De esta manera creó las teselas de la Figura 19 que recubren el plano aperiódicamente como podemos ver en la Figura 20. 




Posteriormente, consiguió dividir las teselas y generar el mosaico a partir de dos piezas simples. En concreto partiendo de dos cuadriláteros, uno cóncavo y otro convexo, llamados dardo (o flecha) y cometa que podemos ver en la Figura 21. 




Como los dos cuadriláteros unidos pueden formar un rombo, con lo que se cubría el plano de forma periódica, Penrose propuso modificar las piezas para forzar el recubrimiento aperiódico y construyó las piezas que aparecen en la Figura 22. Por último, el matemático inglés John Conway, que fue quien los nombró como dardo y cometa, planteó dibujar dos semicírculos de colores distintos, como puede verse en la Figura 23, de forma que, al teselar, no se pudieran unir líneas de distinto color.

En las dos imágenes siguientes vemos una teselación del plano con estas dos piezas y un mosaico en un banco público en Ámsterdam. 




Desde un punto de vista arquitectónico, los teselados de Penrose permiten estructurar configuraciones modulares abstractas, para analizar y resolver agrupamientos de formas. Si bien los ángulos de las piezas corresponden a valores rigurosos, la versatilidad de ubicación de unas con respecto a otras y las condiciones de correspondencia entre lados de la misma longitud aseguran la ausencia de periodicidad de las composiciones, obteniéndose una sorprendente variedad de formas. Los conceptos de inflación y deflación, en estrecha vinculación con los fractales, permiten estudiar recursivamente agrupamientos en distintos niveles de abstracción y en distintas escalas.



Figura 15
(a) generación de idea a partir de un teselado tipo P3
(b) agrupamiento de bloques de viviendas obtenidas como resultado de esa generacion

La proporción áurea en que se presentan las cantidades de elementos componentes, sumada a la proporción 
áurea entre las dimensiones de los módulos, impone una “irracionalidad ordenada”, comparable a la serie
numérica de Fibonacci. En este sentido queda abierta la posibilidad de futuras exploraciones de los eselados de Penrose para encontrar nuevas aplicaciones arquitectónicas Las siguientes imágenes muestran algunos
resultados al aplicar las tramas de Penrose como soportes geométricos y bases de extrucción de diferentes
agrupamientos arquitectónicos.




Figura 16
(a) generación de idea a partir un teselado tipo P3
(b) torres de oficinas obtenidas como resultado de esa generacion


USANDO LA IMAGINACIÓN --> pulsa aquí para entrar...

miércoles, 24 de julio de 2013

Camarón mantis, el crustáceo que propina golpes comparables a balazos.



La mantis marina, camarón mantis o gamba mantis, también conocido como "galera", es uno de los depredadores más feroces del océano. Su aspecto físico presenta gran variedad de colores, que van desde tonos de marrones a los colores fluorescentes. Tienen un caparazón que sólo cubre la parte posterior de la cabeza y los tres primeros segmentos del tórax. 

La mayoría de las especies viven en aguas tropicales y subtropicales de todo el planeta , y en algunos lugares del mar Caribe , Hawaii , Mar Rojo , son abundantes en el Arrecife Coralino de Australia.

Los camarones mantis, lejos de ser asesinos que atacan a todo bicho viviente, son eficaces predadores con una dieta bastante delimitada y en función de las cuales han evolucionado anatómicamente.

Son conocidos por los buzos con los sobrenombres de "rajador de pulgares" y “parte dedos”, por su agresividad y lo afilado de sus tenazas. Aunque su nombre común les viene dado por su gran parecido a la mantis religiosa. 

A pesar de su pequeño tamaño son GLADIADORES DE MAR equipados con armas naturales de alta tecnología.

Sus patas delanteras terminan en forma de fuertes garrotes capaces de aporrear a sus contrincantes, presas o depredadores, de mayor tamaño con una potencia increíble. Puede dar golpes tan fuertes que rompen conchas, e infringen heridas mortales a peces más grandes y a pulpos.




Este crustáceo, que alcanza los 20 cm y es de colores vivos, es todo un boxeador. Carece de pinzas como sus primas las langostas, así que se ha tenido que especializar en utilizar sus pedúnculos, de solo 5 milímetros de ancho, como mazas. Con semejante armamento es capaz de triturar el caparazón de las almejas y hasta el cristal de los acuarios normales. Es capaz de romper cristales de acuario de hasta de 6,3 mm de espesor. 

Las pequeñas pero explosivas mazas de esta solitaria criatura que pueden generar una fuerza de hasta 500 Newtons y golpear a su presa cientos de veces seguidas, se componen de múltiples capas de materiales mineralizados capaces de absorber los impactos sin sufrir daños.

La fuerza del golpe de uno de estos camarones mantis es sólo sensiblemente menor al de una bala del calibre 22. Es tanta la potencia de sus tenazas que puede llegar a generar tanta energía que puede producir luz.

Según el tipo de garra que usa como arma de caza se distinguen dos grupos: las perforadoras, las cuales poseen apéndices espinosos rematados con puntas de púas, y las trituradoras, están dotadas de un brazo desarrollado como garrote y una púa rudimentaria. Con estas armas pueden aturdir, desmembrar o apuñalar a su presa. Además el ataque lo hacen a una velocidad de 23 metros por segundo, sin desplazarse. Eso es muy rápido.

Sus tenazas tiene una estructura muy compleja compuesta por tres regiones especializadas que trabajan juntas para conseguir una resistencia aún mayor que la de muchas piezas cerámicas de ingeniería.

La primera región, situada en la superficie de impacto de la tenaza, contiene una alta concentración de minerales, de forma similar a la encontrada en el hueso humano, que soporta el impacto cuando el camarón ataca una presa. En el interior, capas de quitina (un azúcar complejo) altamente organizadas actúan como un amortiguador, absorbiendo la energía de los golpes. Por último, la tenaza está encapsulada en sus lados por las fibras de quitina que la envuelven, manteniéndola intacta durante un gran número de esos impactos de alta velocidad durante toda su vida. La fuerza creada por el impacto del camarón mantis es más de 1.000 veces su propio peso

Los camarones mantis poseen un segundo par de apéndices torácicos particularmente grandes, que habitualmente portan plegados, y que despliegan como arma letal a la hora de cazar. En función de la caza se diferencian en dos grandes grupos “smashers” o trituradores y “spearers” o lanzadores. Ambos esperan sus presas a la entrada de sus cuevas, de cuyas tareas de limpieza se ocupan constantemente siempre y cuando no estén cazando. 

El segundo par de apéndices a los que hacíamos referencia poseen un punto agudo, al final del último segmento, con él pueden cortar tejidos como si de un cuchillo se tratara; en cambio es la base del segmento, la que posee un ensanchamiento, en forma de martillo (normalmente doblado) y es con este extremo con el que golpean las conchas de sus presas, siendo unos cuatro golpes suficientes para romper la concha; así pues usarán uno u otro en función de las necesidades.


La otra gran arma del Camarón Mantis es su eficaz y avanzadísimo sistema de multi-visión.

Está dotado de la vista más compleja de todo el reino animal. Los ojos de este estomatópodo, situados sobre tallos móviles, se mueven y escanean el entorno uno independientemente del otro al igual que los camaleones. Esto les proporciona un campo de visión inmejorable.




Los humanos, que tenemos una visión binocular y tres receptores de color (verde, rojo y azul) no podemos imaginar siquiera lo que este animal es capaz de ver.

Ellos son capaces de ver 12 colores primarios y detectar las diferentes direcciones en la polarización de la luz gracias a extraordinarias células nerviosas que rotan el plano de polarización a medida que la luz penetra en el globo ocular.

El camarón mantis visualiza el color mucho mejor que los humanos, debido a que sus ojos cuentan con doce tipos de receptores de color, mientras que los ojos humanos tienen sólo tres. Además puede ver luz ultravioleta, luz infrarroja y luz polarizada, contando con la visión más compleja de todos los animales conocidos. Sus ojos están situados en el extremo de tallos móviles que pueden moverse de forma independiente el uno del otro girando hasta 70 grados. Y, curiosamente, la información visual no es procesada por el cerebro, sino por los mismos ojos.




Aún más extraño, cada uno de los ojos se divide en tres secciones, cada una de ellas equipada con una pseudopupila, permitiendo a la criatura ver los objetos con tres partes diferentes del mismo ojo. En otras palabras, cada ojo tiene "visión trinocular" y completa percepción de profundidad pueden ver el mismo objeto hasta de tres formas diferentes. Comparativamente, nosotros necesitamos los dos ojos para poder conseguir una visión binocular. 

Si un camarón mantis pierde un ojo, su otro ojo todavía sería capaz de juzgar profundidad y distancia por sí mismo, como un ser humano con sus dos ojos.

El ojo del camarón mantis es capaz de percibir la luz polarizada y procesarla de formas que el ojo humano no puede hacer. 




Las ondas de luz polarizada se desplazan, o bien en línea recta, o bien en espiral. A diferencia de otras criaturas, este camarón no solo percibe ambas polarizaciones, sino que es capaz de convertirlas de un tipo a otro. Eso le confiere una visión óptima.
Los aparatos de DVD funcionan de una manera parecida. Para leer la información, el aparato debe convertir en luz polarizada espiral el haz de luz que dirige hacia el disco, y luego reconvertirla en luz polarizada lineal. Pero el camarón mantis va un paso más allá. Mientras que un DVD estándar solo convierte la luz roja —o en aparatos de mayor resolución, la luz azul—, el ojo del camarón mantis puede convertir luz de todos los colores del espectro visible.

Algunos piensan que, los patrones de color tan especiales del cuerpo de este animal son tan complejos, precísamente porque esa es la única manera que tienen de distinguirse a la hora del cortejo previo al apareamiento. Con un ojo menos entrenado la camaronesa no podría darse cuenta de la verdad obvia: el Camarón de 32 bits es mucho mejor macho que el camarón VGA.

El ojo del camarón mantis es hermosamente simple: son membranas hechas de células nerviosas curvadas en tubos microscópicos. Si pudiéramos imitar el funcionamiento del ojo del camarón, ya fuera con fibra óptica, nanotubos, o fotodiodos, podríamos crear medios de almacenamiento óptico mucho más eficientes y compactos que los actuales.








lunes, 22 de julio de 2013

"¡Que si quieres arroz, Catalina!"

"¡Que si quieres arroz, Catalina!" 

O... "¡That If you want rice, Catherine!" ...  que diría un angloparlante socarrón y cabreado...
  • Expresión proverbial, utilizada cuando se da a entender que alguien no hace caso, o que se desentiende de algo. 
  • Reprensión que se hace a las personas que no atienden a órdenes o consejos. 
Parece ser que tiene su origen en la extraña y compulsiva afición de una tal Catalina, natural de Sahún (provincia de León), que vivía obsesionada por el arroz. 
La mujer, al parecer, sentía veneración por ese cereal al cual atribuía excepcionales propiedades saludables, e incluso curativas. 
La tal Catalina recomendaba a cuantos se cruzaban en su camino (familiares, conocidos o vecinos), que tomaran cada día un puñado de arroz; ya fuera hervido en agua con laurel, guisado en cazuela, seco o caldoso, frito, inflado, horneado en pastas saladas o dulces. Así como en postres, con leche, con miel de abeja o de caña, con vino o licores. Y, a poder ser, en todas las comidas tomar preferiblemente pan fabricado con harina de arroz, en vez de la habitual de trigo molido. 

Según Catalina, el arroz era el alimento más saludable de cuantos se conocen. Insustituible para mantener el vigor y para erradicar la enfermedad, e imprescindible para restituir la salud y la cordura a cualquiera que las hubiese perdido. 

Ella proclamaba con verdadera pasión que, el arroz era el más fantástico elixir, la sustancia más curativa de cuantas existirían jamás siendo a la vez ventajosamente asequible (por abundante y barato), y cuya eficacia estaba más que probada a lo largo de los siglos en el mundo entero.

Pero un día, estando ya en una avanzada edad, Catalina enfermó; de una extraña y fatídica dolencia que le provocaba fiebres altas y vómitos contínuos, y por más esfuerzos que hacía el viejo Jeremías, a la sazón galeno del bonito pueblo leones, a la mujer le abandonaron las fuerzas y las ganas de vivir, viéndose compelida a consumir sus últimos días postrada como un vegetal en su amplia y mullida cama matrimonial.
Su marido, el santo Filomeno 'el de la lucera'; que era como se le conocía en el pueblo, cultivador de arroz por las mañanas, repostero de dulces de arroz y arroces con leche por las tardes-noches en las cocinas de fonda de 'los Valencianos' (prestigiosa y afamada hospedería), y vendedor de paellas por encargo los domingos a medio día, no se despegó del lado de su santa hasta que la criatura exhaló su último aliento; un año después.

Y cuentan, las comadres de por allí, que el bueno de Filomeno, habiendo perdido al cabo, la fe y las esperanzas en las sangrías y las pózimas que suministraba el doctor a su esposa. Convencido ya el hombre de que su amada Catalina no habría de recuperar jamás la salud. Y conociendo el fervor que su mujer sentía por el divino cereal, le decía compungido una y otra vez, casi rogándole: "¿Quieres arroz Catalina?"... anda esposa mía, toma un poco de arroz y seguro que sanarás. Pero Catalina, sin fuerzas ya, por lo avanzado de la enfermedad, no articulaba palabra, y lo miraba a él calla que te calla. Y Filomeno insistía: "¿Quieres arroz Catalina?"... anda esposa mía, toma un poco de arroz y sanarás. Y como la mujer callaba y callaba, las vecinas insistían con él, coreando todas a una: ¡¡¡Que si quieres arroz, Catalina¡¡¡ y así una y otra vez, durante sus últimos días entre los vivos: ¡¡¡Que si quieres arroz, Catalina¡¡¡

Por fin la mujer murió, y a partir de entonces, en aquel pueblo y en casi todos los de España, cuando alguien sigue a lo suyo, (muriéndose por ejemplo, haciendo caso omiso a sugerencias o recomendaciones para sanar), o en cualquier otra situación; aunque sea mas mundana y menos escatológica incluso, ... se suele exclamar: ... nada, que no hay forma...   ¡¡¡Que si quieres arroz Catalina¡¡¡


jueves, 18 de julio de 2013

Centrales eléctricas modernas, ... basadas en un invento de la naturaleza con 500 millones de años de antigüedad.



Los primeros conquistadores de las Américas - los españoles - crearon un mito acerca de El Dorado, país prodigiosamente rico que se encontraba en las selvas del continente meridional,donde las calles incluso estaban cubiertas con ladrillos de oro puro. En busca de este maravilloso país, se equipaban y partían una expedición tras otra desde España. 

Cuentan que, uno de estos destacamentos, logró penetrar en la cuenca alta del Amazonas. Los hombres navegaron durante varios meses río arriba antes de llegar al nacimiento del enorme río. Hasta que llegaron a un pequeño arroyo que ya no era navegable y hubieron de continuar la marcha a pie, por la selva.
Todo iba bien, hasta que se tropezaron con una serie de pequeños charcos en un terreno pantanoso que debían atravesar y los cargadores indios se negaron a entrar en el agua. No había forma de convencerlos y en sus ojos se reflejaba el horror. Los europeos no podían comprender lo que ocurría. Los charcos eran tan pequeños, que en éstos no podían ocultarse cocodrilos ni anacondas. Tampoco podía haber pirañas; la amenaza conocida de los ríos sudamericanos.
Entonces uno de los europeos avanzó, para dar ejemplo a los asustados cargadores. Avanzó sólo unos pasos y cayó al agua dando un grito inhumano; como si lo hubiesen tronchado de un enorme golpe. Dos compañeros que acudieron en su ayuda también se derrumbaron en el barro al cabo de unos segundos, derribados por ese mismo enemigo invisible.
Sólo después de pasar varias horas sus acompañantes se atrevieron a entrar en el agua con precaución y sacar a los desdichados. Los tres quedaron vivos, pero tenían los pies paralizados. Por la tarde el movimiento de los pies comenzó a recuperarse, pero sólo se curaron del todo al cabo de varios días. De Sicca, el capitán del destacamento, que era supersticioso como todos los demás conquistadores, decidió regresar.

Así es cómo los europeos se enteraron de que existía una central eléctrica, que se encontraba en el cuerpo de un pez bastante grande, de entre 1.5 y 2 metros de largo y hasta 22 kilogramos de peso <la anguila eléctrica de agua dulce>.


Electrophorus electricus


Los electrocitos son un tipo de célula usada por la ‘Electrophorus electricus’ (anguila eléctrica) y otros peces eléctricos, para llevar a cabo la electrogénesis y electrorrecepción. Son células en forma de discos que están dispuestas en una secuencia de manera similar a una batería eléctrica. Los peces eléctricos pueden tener miles de esas células capaces de producir, cada una de ellas una tensión de 0,15 V. 

Las células funcionan por bombeo positivo de iones sodio y potasio a través de su membrana hacia el exterior mediante transporte de proteínas potenciado por ATP (adenosín trifosfato). 

Para hacer que se descarguen los electrocitos en el momento deseado, la anguila eléctrica usa su núcleo disparador, un núcleo de neuronas. 



Cuando la anguila encierra a su presa, las neuronas disparan y la acetilcolina, subsecuentemente emitida de las neurona electromotor a los electrocitos, resulta en una descarga del órgano eléctrico.

Según explican dos investigadores en la revista especializada Nature, las membranas celulares de órganos eléctricos de la anguila contienen, a escala nanométrica, numerosos conductores con forma de canales receptores de iones y canales bombeadores de iones. 
Todos estos canales trabajan juntos para formar gradientes de concentración iónica a través de toda la membrana, y provocar así la liberación de un potencial de acción (o impulso eléctrico).  

Gracias a estos canales, las células eléctricas o electrocitos de estas anguilas tienen un ciclo más lento que el de las células nerviosas, pero liberan mucho más energía que ellas, y en periodos más largos.




Un equipo de investigadores de la Universidad de Yale, ha creado un plano de construcción que permitiría, en teoría, fabricar células artificiales del tipo de los electrocitos, pero más eficaces aún que las células naturales a las que imitan, y aseguran que algún día podrían utilizarse para proporcionar energía a los implantes médicos.

Estos científicos empezaron con la pregunta de: si una versión artificial del electrocito podría diseñarse como una posible fuente de energía, ya que la anguila eléctrica es muy eficaz en la generación de electricidad. y puede generar más carga que muchos dispositivos eléctricos de elaborado diseño.

Algún tiempo atrás, Jian Xu confeccionó el primer plano que muestra cómo los diferentes canales iónicos del electrocito operan en conjunto para producir la electricidad del pez.

LaVan y Xu, científicos del Instituto Nacional de estándares y Tecnología de EEUU, diseñaron una célula artificial que pudiera reproducir la generación de energía del electrocito. Nadie lo había hecho antes.

“Quisimos ver si la naturaleza ya había optimizado la potencia de salida y la eficiencia de conversión de energía de esta célula”, explica Xu, “y encontramos que una célula artificial, realmente puede superar los resultados de las células naturales, lo cual resulta muy sorprendente”.

La célula artificial que diseñaron LaVan y Xu es capaz de producir un 28% más de electricidad que el propio electrocito de la anguila, y además su eficiencia convirtiendo energía química de la célula en electricidad es un 31% mayor.

Aunque las anguilas usan miles de electrocitos para producir cargas de hasta 600 voltios, LaVan y Xu demuestran que sería posible crear bio-baterías más pequeñas utilizando tan sólo varias docenas de células artificiales. Las diminutas bio-baterías sólo necesitarían alrededor de medio centímetro de espesor para producir los pequeños voltajes necesarios para dispositivos eléctricos diminutos como los implantes retinales u otros implantes médicos, y proporcionarían una gran ventaja sobre los dispositivos alimentados por baterías convencionales. Si las bio-baterías se rompen, no hay ninguna toxina liberada en el organismo del paciente. Serían esencialmente como cualquier otra célula del cuerpo humano.

Aunque los ingenieros cuentan ya con un diseño preliminar, todavía pasará algún tiempo antes de que se construyan las células artificiales, ya que primero se deben resolver varios retos tecnológicos.


*** BIO BATERÍAS DISEÑADAS POR SONY.



miércoles, 17 de julio de 2013

¿Por qué no notamos el movimiento de rotación de la Tierra?

 


El movimiento espacial de nuestro cuerpo lo percibimos gracias a un sistema orgánico, en el que participan simultáneamente estímulos aferentes de tres fuentes: la visión, el órgano vestibular del oído interno y los sensores musculares, articulares y cutáneos que nos aportan una información somatosensorial o “propioceptiva” sobre el desplazamiento de nuestros cuerpos, y sobre el contacto físico de estos con la materia que nos rodea.
La combinación de toda esa información se integra en el sistema nervioso central, desde donde se emiten las órdenes para llevar a cabo las acciones de corrección o reacciones convenientes para mantener y/o restablecer el equilibrio corporal, la coordinación y el bienestar general.

El sistema vestibular registra directamente la orientación y el movimiento de la cabeza. El laberinto vestibular es una estructura ósea minúscula localizada en el oído interno que comprende los canales semicirculares llenos de líquido (endolinfa), el utrículo y el sáculo.

Cada uno de los tres conductos semicirculares se encuentra contenido aproximadamente en un plano, y resulta que el plano de cada uno de los conductos es casi perpendicular al plano de los otros dos. Estos planos son: uno horizontal y otros dos verticales.

Si ocurre un giro alrededor del eje vertical, el conducto semicircular horizontal es el que detecta el movimiento; si el giro ocurre alrededor del eje horizontal entonces es el conducto semicircular vertical el que registra el movimiento, de igual forma sucede para el tercer conducto semicircular.

Pero, de producirse cualquier otro giro, sobre un eje arbitrario, entonces cada uno de los conductos semicirculares acusará parte de dicho giro y consecuentemente se podrá calcular su componente o dirección. Así es como el cerebro calcula la ubicación espacial del el giro completo.

Pero ¿qué tiene esto que ver con la rotación de la Tierra?... 

Como sabemos nuestro planeta realiza varios movimientos. Respecto al de traslación, sabemos, por la relatividad especial de Einstein, que no somos capaces de distinguirlo (ya estemos nosotros mismos en reposo o en movimiento) por ser éste un desplazamiento lineal y uniforme. Así, cuando viajamos a lomos de nuestro planeta, en línea recta (o casi), a una velocidad cualquiera, por muy alta que esta sea (108.000 Km/h al rededor del Sol) no podemos detectar dicho movimiento. 

Pero ¿y el movimiento de rotación, a 1600Km/h, por qué tampoco lo notamos? Pues bien, hay que tener en cuenta que la Tierra es extremadamente grande y, por tanto, la ruta que seguimos sobre ella por el espacio tiene una curvatura muy pequeña, es decir, supone también para nosotros "casi" una línea recta. 
Por eso, el sistema vestibular no es capaz de acusar el movimiento de giro a lo largo de los 40.000 kilómetros que mide la circunferencia de la Tierra en la superficie terrestre sobre el ecuador, ya que este tarda 1.440 minutos en completarse, (aunque que suponga una velocidad absoluta de vértigo: casi 28 kilómetros por segundo). 
Pero es que, al fin y al cabo, se trata en realidad de una rotación a velocidad de 360º cada 24 horas, es decir velocidad de giro a 0,25º por minuto, o lo que es lo mismo 0,0042º por segundo. Y ese desplazamiento no es detectable por nuestro sistema vestibular, porque nuestro oído interno, el encargado de detectar los giros en el cuerpo, tiene un umbral de detección en torno a 2º por segundo, a partir del cual detecta el movimiento y por debajo del cual no lo detecta.
Por tanto, al igual que sentados en una silla de ruedas con los ojos vendados tampoco notaríamos nada si alguien nos hiciera girar, hasta dar una vuelta completa, siempre que emplee algo más de tres minutos en completarla. Y mucho menos entonces notamos la rotación completa del planeta en 24 horas.
Por tanto: El giro del planeta no se manifiesta para nuestro oído interno y es imperceptible a nuestros sentidos.

martes, 16 de julio de 2013

Cómo poner música, con reproducción automática, en un blog.


Para conseguir que suene música de forma automática al acceder a tu blog, sin necesidad de que quien accede a él deba hacer absolutamente nada (aparte de mirarlo), tan sólo necesitas seguir estas sencillas indicaciones:

1.- Selecciona en www.youtube.com el vídeo musical que prefieras. Como ejemplo para que veas con claridad el procedimiento a seguir yo he seleccionado uno al azar (pero tú puedes hacerlo con el que a ti más te guste o te convenga).
Pulsa el siguiente enlace para acceder a él    http://youtu.be/uvtlohO8EgE

2.- Te aparecerá el siguiente vídeo: <<El agujero (COVER CRISTINA BERZOSA Y CHENCHO CASADO)>>. Pulsa la opción “Compartir” que aparece más abajo del reproductor, en la línea de opciones.

3.- Cuando pulses la palabra que te he indicado (compartir), se abrirá una nueva línea de opciones debajo de la anterior, en la que puedes elegir entre: 
“compartir este vídeo”, “insertar”, “Enviar por correo”…. Pulsa en la segunda: “insertar”.

4.- Pulsa en la segunda opción “insertar",  y te aparecerá el código de inserción marcado en azul, que en nuestro vídeo ejemplo es el siguiente:

<iframe width="560" height="315"src="https://www.youtube.com/embed/uvtlohO8EgE"
frameborder="0" allowfullscreen></iframe>


Selecciónalo entero, cópialo y pégalo en un cualquier editor de texto del que dispongas en tu ordenador.

5.- Ahora tienes que insertar en el código el siguiente texto: ?autoplay=1 después del último carácter de la URL del video, y antes de las comillas que la cierran, de forma que el código de inserción te quede ahora de esta forma:

<iframe width="560" height="315" 
src="https://www.youtube.com/embed/uvtlohO8EgE?autoplay=1"
frameborder="0" allowfullscreen></iframe>

Una vez modificado el código guarda los cambios y copia el texto integro.


6.- Ya solo te queda un último paso: accede a tu blog personal, añade en él, en su plantilla de diseño, un gadget del tipo “HTML/Javascript” (supongo que esto ya lo sabes hacer; si no es así me contactas y te explico cómo hacerlo) copia y pega, en el recuadro de contenido del gadget, el código que hemos modificado.

Dale a guardar y ¡¡¡ya está¡¡¡.


Cuando se acceda a tu blog comenzará a sonar automáticamente la música del vídeo que hayas seleccionado, cuyo código habrás editado siguiendo las instrucciones anteriores.


Si lo que quieres es que el video se reproduzca indefinidamente una y otra vez, intenta esto:


<iframe width="560" height="315"
src="http://www.youtube.com/v/uvtlohO8EgE?version=3&loop=1&playlist=uvtlohO8EgE"
frameborder="0" allowfullscreen></iframe>


Notas:


*Utiliza un título para el gadget que sea discreto (pues luego se verá en el blog), yo para localizarlo en la página de diseño del mío, le tengo puesto por título un simple -asterisco- para saber que es el de la música.



*Si no quieres que se vea mucho el reproductor de youtube, coloca el gadget al final del todo del blog, e incluso cambia los parámetros de tamaño, los que aparecen en el código por defecto son (width="560" height="315), pon los valores que a ti te convengan, yo le tengo puesto en el mío los valores width=400 y height=25, así no se ve el reproductor apenas pero puedes acceder a él para pulsar play o pausarlo.



* Y procura, por supuesto, elegir un vídeo que no arranque con un anuncio publicitario, pues el sonido del comercial sería lo primero que se escucharía al entrar en tu blog... tenlo en cuenta***.



¡¡¡¡ESPERO QUE TE SEA DE UTILIDAD!!!! Si es así te agradeceré que lo compartas y le des a -me gusta-. Gracias.

lunes, 15 de julio de 2013

El relojero ciego, apología del evolucionismo darwiniano incontestable.


Cuando apareció formulada la teoría de la evolución, titulada originalmente en su primera edición: <El origen de las especies por medio de la selección natural, o la preservación de las razas favorecidas en la lucha por la vida> hace ya ciento cincuenta y cuatro años, muchas personas reaccionaron airadamente, porque creían ver en ella una terrible amenaza para su fe religiosa. 
La comunidad científica fue más cauta y se dividió entre quienes se adhirieron con entusiasmo a lo que proponía Darwin y quienes mostraron un marcado escepticismo conservador.
Los años fueron acumulando pruebas, poco a poco los escépticos cedieron, y la Biología experimentó el gran avance que conocemos en la actualidad. Pero entre el público no especializado quedaron círculos muy amplios en los que todavía la obra de Darwin, y el evolucionismo que de ella se deriva, es objeto de amplio debate y de ásperas controversias.



Fragmento de The Blind Watchmaker
<El relojero ciego> de Richard Dawkins.

COMUNICADO DEL CONSEJO DE SABIOS DE LOS SERES CIEGOS, PRESIDIDO POR LOS MURCIÉLAGOS: 

Hay animales, llamados hombres, que son capaces de utilizar unos rayos inaudibles denominados «luz», descubiertos recientemente, y objeto todavía de desarrollos militares de alto secreto, para circular. 
Estos, por otra parte, humildes seres humanos, son casi totalmente sordos; bueno, pueden oír en cierta medida, e incluso proferir algunos gruñidos profundos pronunciados con extremada lentitud, aunque sólo usan estos sonidos con propósitos rudimentarios como el de comunicarse entre ellos, y no parecen ser capaces de usarlos para detectar objetos, ni siquiera los muy grandes, en su lugar utilizan órganos muy especializados llamados «ojos», que aprovechan los rayos de «luz». 

El sol es la principal fuente de rayos de luz, y los seres humanos consiguen utilizar de manera admirable los complejos ecos que rebotan en los objetos cuando los rayos de luz chocan con ellos. Poseen un ingenioso dispositivo, denominado «cristalino», cuya forma parece calculada matemáticamente para desviar estos rayos silenciosos de manera que se produzca una equivalencia exacta, punto por punto, entre los objetos del mundo y una «imagen» de éstos, sobre una capa de células llamada «retina». 
Las células retinianas humanas son capaces de transformar la luz en (podría decirse) algo «audible», de una manera misteriosa, y transmiten su información al cerebro. Nuestros matemáticos han demostrado que es teóricamente posible, realizando correctamente unos cálculos complejos, navegar sin peligro utilizando estos rayos de luz, de una manera tan eficaz como se hace ordinariamente utilizando los ultrasonidos, y en algunos aspectos ¡incluso más!
 Pero... ¿quién hubiese pensado que un humilde ser humano pudiese hacer estos cálculos?...





viernes, 12 de julio de 2013

Trámite


Lo primero que esta palabra nos trae a la mente es una oficina pública, con engorrosas gestiones, burócratas malhumorados y largas filas de personas con expresión de sufrimiento. Sin embargo, un trámite es exactamente lo opuesto, al menos, etimológicamente. En efecto, el término proviene del latín trames, tramitis, que para los romanos significaba 'senda, camino', de donde se derivó el sentido actual de 'vía legal o procedimiento que debe seguir una gestión'. 

Esto significa que un trámite es (o debería ser) un camino perfectamente preestablecido, que no depende de los caprichos de un burócrata ni de los favores de un político, como a veces ocurre con las gestiones estatales. 

La palabra latina se formó a partir de una forma del verbo meare 'andar', 'caminar', 'seguir una senda', precedida del prefijo trans- 'a través'. Qua sidera lege mearent (Qué leyes rigen el curso de los astros), decía Ovidio para referirse a lo que, de alguna manera, es el trámite que cumplen los cuerpos celestes con relación a un observador terrestre. 
De meare se derivaron también otros vocablos castellanos, como permear 'pasar a través de' y mear (v. mear), un término considerado vulgar por orinar, así como el cultismo médico meato 'paso', con el que se nombran ciertos orificios del cuerpo.

Fuente: Ricardo Soca.

jueves, 11 de julio de 2013

Por los siglos de los siglos...



A todos nos han enseñado en la escuela que: para saber a qué siglo pertenece un año dado, tan sólo hay que sumar un uno a la cifra formada por los dos primeros números del año en cuestión, siempre y cuando dicho año se exprese en notación de cuatro dígitos, aunque para ello sea preciso colocar varios ceros a su izquierda. 

Elijamos un año cualquiera, pongamos por caso que nos referimos al año 12 d.C. (después de Cristo), escribiríamos el guarismo que le corresponde con cuatro dígitos, esto es 0012, ahora le sumamos un uno a la cifra 00 (sus dos primeros dígitos) y nos da como resultado el número "uno" (1), por tanto el año 12 corresponde al siglo I. Otro ejemplo 1492 d.C., (un gran año para España, y para los Reyes Católicos que por fin culminaron la Reconquista en Granada y un par de meses después Cristobal Colón los cubrió de oro, gracias al descubrimiento de "Las Américas"), pues bien sus dos primeros dígitos: 14, más uno, da un total de quince; hablamos del siglo XV. Por último consideremos el año 2000, repetimos el procedimiento: sus dos primeros dígitos forman el 20, a este le sumamos un uno y da veintiuno; así el año 2000 pertenece al siglo XXI.

... Pero, algo no cuadra aquí... razonemos para analizar la cuestión: 
  1. Un siglo, como todos sabemos desde la más tierna edad, son cien años. 
  2. Del 0 al 99 van cien dígitos (años). Por lo que, del 1 al 100 también van cien dígitos (años).
  3. El primer año de la Era Cristiana es el año 1, cuenta a partir del (supuesto) año de nacimiento de Jesucristo. 
  4. No existe el año 0 en la Era Cristiana.
Por tanto, aplicando las premisas anteriormente establecidas, absolutamente correctas, verídicas y aceptadas por todos: el primer siglo, el siglo I (d.C.), puesto que no existe el año 0, se extiende desde el año 1 al año 100 (periodo de cien años), el siglo II comprenderá consecuentemente desde el año 101 al 200, el siglo III desde el 201 al 300, y así sucesivamente hasta llegar al siglo XXI que discurre entre los años 2001 y 2100 (aunque yo recuerdo con claridad meridiana haber celebrado, en compañía de casi toda la humanidad, con uvas y champagne, el inicio del siglo XXI, y con él el del tercer milenio, justo al término de la Noche Vieja del año 1999. Cuando en realidad debería haber celebrado dicho evento exactamente un año después).

Entonces, queda claro que:

a) Es preciso establecer una excepción a aquella regla que nos enseñaron de pequeños en la escuela, que consiste en que: "dicha regla no es válida para los años que terminan en 00; en cuyo caso el siglo coincide exactamente con la cifra formada por sus dos primeras cifras en notación de cuatro guarismos", como ya se ha explicado.

b) El siglo XXI comenzó realmente con el inicio del año 2001 y no el uno de enero del 2000, como casi todos dimos por sentado..

c) Quizás para el siglo XXII, si aún existe el planeta Tierra, se corregirá el error; prolongando el actual siglo un año más para poner la cuenta al día. Sería entonces ¡la primera centuria de la historia de la humanidad que contara con 101 años en vez de los 100 reglamentarios!.

martes, 9 de julio de 2013

«Yo soy yo y mi circunstancia y si no la salvo a ella no me salvo yo»


"De todas las enseñanzas que la vida me ha proporcionado, la más acerba, más inquietante, mas irritante para mí ha sido: convencerme de que la especie menos frecuente sobre la tierra es la de los hombres veraces.


Yo he buscado en torno, con mirada suplicante de náufrago, los hombres a quienes importase la verdad, la pura verdad, lo que las cosas son por sí mismas, y apenas he hallado alguno.

Los he buscado cerca y lejos, entre los artistas y entre los labradores, entre los ingenuos y los "sabios". 
Como Ibn-Batuta, he tomado el palo de peregrino y hecho vía por el mundo en busca, como él, de los santos de la tierra, de los hombres de alma especular y serena que reciben la pura reflexión del ser de las cosas. ¡Y he hallado tan pocos, tan pocos, que me ahogo!

Sí: congoja de ahogo siento, porque un alma necesita respirar almas afines, y quien ama sobre todo la verdad necesita respirar aire de almas veraces.

"No he hallado en derredor sino políticos, gentes a quienes no interesa ver el mundo como él es, dispuestas sólo a usar de las cosas como les conviene..."


Don José Ortega y Gasset. Extraído de su obra <El Espectador>.

lunes, 8 de julio de 2013

Así que todos somos reencarnaciones; aunque efímeras.


"Cada uno de los átomos que tú posees es casi seguro que ha pasado por varias estrellas y ha formado parte de millones de organismos en el camino que ha recorrido hasta llegar a ser tú. Somos atómicamente tan numerosos y nos reciclamos con tal vigor al morir que, un número significativo de nuestros átomos (más de mil millones de cada uno de nosotros, según se ha postulado), probablemente pertenecieron alguna vez a Shakespeare. Mil millones más proceden de Buda, de Gengis Kan, de Beethoven y de cualquier otro personaje histórico en el que puedas pensar (los personajes tienen que ser, al parecer, históricos, ya que los átomos tardan unos decenios en redistribuirse del todo; sin embargo, por mucho que lo desees, aún no puedes tener nada en común con Elvis Presley)."

"Así que todos somos reencarnaciones; aunque efímeras. Cuando muramos, nuestros átomos se separarán y se irán a buscar nuevos destinos en otros lugares; como parte de una hoja, de otro ser humano o de una gota de roció."

Fragmento del libro de BILL BRYSON: < Una breve historia de casi todo>. 

sábado, 6 de julio de 2013

¿Pueden los ciegos de nacimiento, experimentar sensaciones visuales?


La visión (percepción visual) tal y como la entendemos los humanos es un proceso realmente complejo que conduce a la formación de imágenes mentales que representan el espacio visual en cada momento. 

Ese espacio visual está lleno de una ingente cantidad de información, incluyendo variedad de colores, formas, movimiento o profundidad. Toda esa información es procesada por el sistema visual y analizada de forma separada por ciertas estructuras del cerebro. 

Se habla de una vía ‘visual’ (ruta seguida por la información visual) que va desde la retina (donde se encuentran los fotorreceptores) hasta el núcleo geniculado lateral del tálamo y desde aquí hasta la corteza visual primaria. Aunque existen otras vías visuales, a ésta se le identifica como la vía de la visión, es decir la responsable de la percepción visual. La formación de imágenes mentales, sin embargo, no ocurre cuando las señales nerviosas ‘llegan’ a la corteza visual primaria. Ésta es tan solo la primera etapa de procesamiento de la información visual a nivel cortical. Desde esta corteza primaria se mandan señales a otras áreas corticales (denominadas de orden superior), también ‘visuales’pero en las cuales se analizan aspectos más complejos de dicha información. 



Por decirlo de manera sencilla, en las cortezas visuales de orden superior comienza a combinarse toda la información proveniente del espacio visual (color, forma, o profundidad) para formar una percepción consciente y coherente. Para hacernos una idea más cercana a la realidad baste con decir que en primates (cuyo sistema visual es bastante parecido al de humanos) se han descrito más de 30 áreas corticales ‘visuales’ diferentes. Así pues, percibir un objeto determinado o imaginar ese objeto sin verlo implica la activación de ciertos circuitos nerviosos distribuidos a lo largo de esas áreas corticales visuales, con un patrón espacio-temporal específico. Nada parecido a la idea que tienen algunos de que el escenario visual se proyecta a modo de ‘foto’ sobre el cerebro.

Es por tanto la activación de ciertas regiones corticales la que determina la visión y, en condiciones normales, esa activación ocurre cuando los estímulos visuales alcanzan la retina y desde aquí el tálamo y la corteza visual. Esta activación es necesaria desde etapas tempranas del desarrollo para que ocurra una maduración correcta de los circuitos nerviosos y se dé una visión normal. Si no hay activación de esas regiones visuales, como es el caso de los ciegos de nacimiento, esas áreas no se desarrollan normalmente y pierden su función ‘visual’, con lo cual no se pueden formar imágenes mentales (o al menos así se pensaba).

¿Qué ocurre con aquellas áreas corticales ‘visuales’ que no reciben los estímulos visuales para los que estaban destinadas?

Los estudios de privación sensorial realizados en animales sugieren que puede existir una reorganización de los circuitos corticales implicados en el análisis de la información sensorial. Este tipo de experimento consiste en privar de un determinado sentido al animal, la visión en este caso (cerrándole los ojos, por ejemplo), en etapas muy tempranas del desarrollo postnatal. En estos experimentos se observa que aquellas regiones de la corteza cerebral que estaban destinadas a recibir impulsos de naturaleza visual, y convertirse por tanto en áreas visuales, al no ser estimuladas por señales provenientes del ojo se ven colonizadas por axones provenientes de regiones adyacentes, que están especializadas en recibir señales de otras modalidades sensoriales. Esta reorganización intermodal podría implicar que las áreas genéticamente determinadas a convertirse en áreas visuales son reconvertidas a áreas auditivas o somatosensoriales cuando hay una ausencia completa de estimulación sensorial visual.


Es probable que este tipo de reorganización de los circuitos nerviosos ocurra en aquellas personas que nacen sin ver, por lo que las otras modalidades sensoriales (tacto y audición, especialmente) disponen de una mayor superficie cortical para expandirse. ¿Es por ello por lo que las personas ciegas tienen muy ‘agudizados’ los otros sentidos? Más que probable.

Esta reorganización, sin embargo, no explicaría el hecho de la formación de imágenes mentales, aunque rudimentarias, en ciegos congénitos. Ciertamente podría conseguirse la activación de las áreas ‘visuales’ por otros estímulos no visuales (táctiles o auditivos), pero esa activación no debería conducir a la formación de imágenes. 

"Si las personas ciegas de nacimiento experimentan algún tipo de sensación visual (aunque sea en sueños), sin haber tenido nunca una experiencia visual, la explicación más probable es que ciertas regiones corticales estén determinadas para ‘formar imágenes’ cuando son activadas, independientemente de dónde provenga la señal."

Fuente:  J. C. Dávila. Profesor Titular de Biología Celular en la UMA

jueves, 4 de julio de 2013

Queismo y dequeismo. Dos errores gramaticales demasiado frecuentes.

Escribir y hablar correctamente es importante para nuestra imagen y para preservar el hermoso idioma español.

Con frecuencia encontramos ejemplos del mal uso de nuestra lengua en casi todos los ámbitos de la sociedad: en las redes sociales, en los medios de comunicación, en las intervenciones de los políticos, los deportistas, los artistas, e incluso en los llamados recintos del saber, como las universidades.

En repetidas ocasiones encontramos errores en el uso de la preposición “de”, denominados dequeísmo y queísmo.

El dequeísmo, o uso indebido de preposición con un verbo, adjetivo o adverbio que no debe llevarla, se ha convertido en un vicio muy extendido. Consiste en agregar “de” entre el verbo y la conjunción “que” cuando no se debe. Observadlo en estos ejemplos:

  • Pienso de que llegará tarde una vez más.
  • Me recordó de que lo hiciera cuanto antes.

Es evidente que en ambas sobra la preposición "de" para que sean correctas:

  • Pienso que llegará tarde una vez más.
  • Me recordó que lo hiciera cuanto antes.

Sin embargo, a veces, el afán de evitar el dequeísmo nos puede hacer caer justamente en el error contrario: el queísmo; quitar el “de” cuando se debe decir “de que”. Como se aprecia en los siguientes casos: 

  • Me enteré*que habría clase. 
  • Se quejan*que no los atienden.

Aquí es relativamente fácil identificar el error, pues estos verbos piden un “de qué”: ¿de qué te enteraste?, ¿de qué se quejan?.

El queísmo se presenta también cuando se elimina el “de” después del sustantivo, en frases que requieren la preposición, este es el error que se da con más frecuencia entre políticos y periodistas:

  • El hecho*que no haya vuelto, no significa…
  • Lo hizo a sabiendas*que es ilegal. 
  • Estamos seguros*que España saldrá de la crisis.

Cuando lo correcto es:

  • El hecho de que no haya vuelto, no significa…
  • Lo hizo a sabiendas de que es ilegal.
  • Estamos seguros de que España saldrá de la crisis.

"Con el ánimo de respetar la ortografía, ante cualquier duda hemos de consultar la manera correcta de escribir y decir una palabra o conjugar un verbo. De esta forma contribuiremos a la defensa y preservación de nuestro idioma: el español; el segundo más hablado del mundo (después del chino)."

miércoles, 3 de julio de 2013

El patrón de Airy y la "dualidad onda-corpúsculo".




Tomemos una lámpara de escritorio normal, unas cuantas piezas de cartulina con agujeros de tamaños decrecientes, y algún tipo de pantalla de proyección, como una pared blanca. Si pones la cartulina entre la lámpara y la pared, veremos una mancha brillante donde la luz pasa a través del agujero de la cartulina. Si ahora reemplazamos la cartulina con piezas que contengan agujeros más y más pequeños, las manchas de luz también disminuirán de tamaño. Pero una vez que estemos por debajo de un cierto tamaño, el patrón sobre la pared cambia desde un pequeño punto a una serie de anillos concéntricos oscuros y claros, más bien como una diana de tiro con arco. Este es el "patrón de Airy", el signo característico de una onda que se ve forzada a pasar por un agujero.
En sí mismo, esto no tiene nada de sorprendente. Después de todo, sabemos que la luz es una onda, por lo que debe mostrar un comportamiento ondulatorio.

Pero consideremos ahora lo que sucede si cambiamos un poco la configuración del experimento. En lugar de una lámpara, se utiliza un dispositivo que dispara electrones, como el que había en los televisores antiguos, y en lugar de una pared, utilizamos una placa de cristal recubierta con fósforo que se ilumina cuando la golpea un electrón. De esta manera, podemos usar esta pantalla para realizar un seguimiento de los sitios donde chocan los electrones. Los resultados son similares: con agujeros lo suficientemente pequeños da lugar al disco de Airy.


Esto tiene ahora una pinta peculiar: los electrones son partículas localizadas en puntos exactos y no se puede dividir; sin embargo, se comportan como ondas que pueden marchar a través del espacio, son divisibles, y se fusionan entre sí cuando se encuentran.

Tal vez no sea tan extraño después de todo. El agua se compone de moléculas, sin embargo, se comporta como una onda. El patrón de Airy sólo puede surgir cuando bastantes partículas se unen, ya sean moléculas de agua o electrones.

Una variante simple de los experimentos demuestra que esto no puede ser correcto. Supongamos que reducimos la salida de la pistola de electrones a una partícula cada minuto. El patrón de Airy se ha ido, y todo lo que vemos es un pequeño destello cada minuto. Dejamos que esta configuración funcione por un tiempo, grabando cada pequeño destello que se produce. A continuación, mapeamos la ubicación de todos los miles de flashes.



Sorprendentemente, no terminan con una disposición aleatoria de puntos, sino en un nuevo patrón de Airy. Este resultado es extremadamente raro. Ningún electrón individual puede saber dónde van a golpear todos los electrones anteriores y posteriores, así que no pueden comunicarse entre sí para crear el patrón de ojo de buey. Más bien, cada electrón tiene que haber viajado como una onda a través del agujero para producir ese patrón característico, después regresa como partícula para producir el punto de la pantalla. Esto, por supuesto, se trata de la famosa dualidad onda-partícula de la mecánica cuántica.


martes, 2 de julio de 2013

Victoria pírrica

Pirro, rey de Epiro.


Según la RAE, el adjetivo pírrico tiene la siguiente definición: 
"Dicho de un triunfo o de una victoria: Obtenidos con más daño del vencedor que del vencido. En una segunda acepción se describe como: Conseguido con mucho trabajo o por un margen muy pequeño."
Pirro, rey de Epiro, era un militar famoso por su dominio de la estrategia militar. En 281 a. de C., recibió una petición de ayuda por parte de la colonia griega de Tarentum, hoy Tarento, que estaba en guerra con los romanos. Pirro acudió al llamado con 25 000 hombres, y se enfrentó con los romanos en la sangrienta batalla de Heraklea, en la que obtuvo la victoria a costa de la pérdida de 13 000 soldados. 

Un año más tarde, volvió a derrotar a los romanos en la batalla de Ausculum, en la provincia de Apulia (Puglia), pero nuevamente sufrió pérdidas tan severas que el general victorioso expresó: «Otra victoria como esta y seremos destruidos». 

Desde entonces, la expresión victoria pírrica —del griego pyrrikós, 'de Pirro'— se emplea para referirnos a los éxitos cuya consecución no ha merecido la pena por haber costado grandes esfuerzos y sacrificios. O lo que es lo mismo: Es una victoria lograda con igual o más daño del vencedor que del vencido.

Con el paso de los siglos, la expresión “victoria pírrica” se mantuvo vigente en el habla occidental e incluso saliendo del ámbito bélico, pues también es empleada en el deporte o la política como sinónimo de una victoria ajustada.

Fuente: Ricardo Soca.

lunes, 1 de julio de 2013

¿Por qué todos los planetas ocupan aproximadamente el mismo plano orbital?


Las teorías sugieren que el sistema solar fue en origen una enorme masa de gas y polvo en rotación. Bajo la influencia de su propia atracción gravitatoria fue condensándose, con lo cual tuvo que empezar a girar cada vez más deprisa para conservar el momento angular.
En un cierto momento de este proceso de condensación y rotación cada vez más acentuadas, el efecto centrífugo acabó por desgajar una porción de materia del plano ecuatorial. Esta porción de materia desgajada, que representaba un porcentaje pequeño del total, formó un gran disco plano alrededor de la porción central principal de la nube. De un modo u otro (pues sobre los detalles no hay ni mucho menos un consenso general) se condensaron una serie de planetas a partir de ese disco, mientras que el grueso de la nube se convirtió en el Sol. Los planetas siguieron girando en la región antes ocupada por el disco, y por esa razón giran todos ellos más o menos en el mismo plano del ecuador solar.
Por razones parecidas, los planetas, a medida que se fueron condensando, fueron formando satélites que giran, por lo general, en un único plano, que coincide con el del ecuador del planeta.

Según se cree, las excepciones a esta regla son debidas a sucesos violentos ocurridos mucho después de la formación general del sistema solar. Plutón gira en un plano que forma un ángulo de 17 grados con el plano de revolución de la Tierra. Algunos astrónomos han conjeturado que Plutón quizá fuese en otro tiempo un satélite de Neptuno y que logró liberarse gracias a algún cataclismo no determinado. De los satélites actuales de Neptuno, el principal, que es Tritón, no gira en el plano ecuatorial de Neptuno, lo cual constituye otro indicio de algún cataclismo que afectó a ese planeta.




Júpiter posee siete satélites pequeños y distantes que no giran en el plano de su ecuador. El satélite más exterior de Saturno se halla en el mismo caso. Es probable que estos satélites no se formaran en su presente posición, en el momento de nacer el sistema solar, sino que sean asteroides capturados mucho después por esos planetas gigantes.